¡Qué criaturita tan hermosa y divina ronda ahora por tu casa! Alegre, vivaz, peludo y sonriente corre por los pasillos, se enamora de tu chancla, te mira con ojos tiernos, mueve la cola cuando llamas su nombre… Todo es hermoso, ¿verdad? Claro, ¡hasta que vomita!

Jesucristo Redentor, ¡mándame un trapeador! Te topas con un charco de vómito a media sala o, peor aún, ves cómo tu amigo peludo bolita de algodón se flexiona en arcadas para luego vomitar ante tus ojos; entre pánico y asco, lo quitas de ahí y no sabes dónde ponerlo ni qué hacer. Así que ahora estás inmóvil en tu sala, con tu perro abrazado y de puntitas para no pisar el vómito.

Te preguntarás, ¿ahora qué hago? Primero que todo: limpia el vómito, por favor. Solo de pensar que lo dejaste ahí me quiero desmayar… Aquí es cuando resulta conveniente decirte que si tienes un cachorro en casa, debes tener también una botella con atomizador en donde hayas preparado una solución jabonosa y desinfectante, así como un rollo de toalla de papel; mantén este kit de limpieza a la mano siempre, porque emergencias como ésta vas a tener muchas.  Pero vaya, tu perro vomitó y más que un tema de limpieza, es uno de salud.

Vamos a hablar ahora de qué tan grave es que mi perro vomite. Tu perro puede vomitar por varias causas y muchas de ellas son benignas, es decir, no pasa nada. Por ejemplo, muy comúnmente un perro vomita porque comió demasiado; los perros rara vez se autolimitan en la comida, ellos pueden seguir y seguir comiendo hasta el fin del mundo si les dejas el alimento libre. ¡Ah!, pero su estómago no es un pozo sin fondo y como resultado: vomita.  Otra causa común del vómito es el cambio de alimentación. Si tu perro está acostumbrado a cierto tipo de comida durante un tiempo prolongado y de pronto cambias de marca de croquetas, de alimento crudo o de ingredientes, muy probablemente tu perro lo vomite de inicio; esto no significa que le hizo daño. Inténtalo de nuevo más tarde, con menos cantidad.

Si tu perro es medio avorazado y come muy rápido, es posible que también de vez en cuando vomite. Si es este tu caso, puedes intentar darle de comer con cuchara, servirle su comida poco a poco o comprarle un plato especial que parece laberinto con el cual la comida queda en secciones dentro del plato.

Si bien es común que los perros vomiten (y se lo coman), tampoco es normal que sea la regla y que lo haga con demasiada frecuencia. Ante cualquier reincidencia frecuente del vómito, es importante que lo lleves al veterinario. Tu perro puede estar sufriendo de gastritis, oclusión intestinal, intolerancia alimentaria, colon irritable o alguna intoxicación.

Sólo por entrar en detalle, les cuento que existen variedades de vómito: granular, gruesa y líquida. En la variedad gruesa, encontrarás la comida prácticamente sin digerir; puedes distinguir los trozos de comida, se presenta poco después de comer y suele estar relacionado con que el perro comió demasiado rápido y le diste de comer inmediatamente después de haber realizado ejercicio. OJO: jamás le des de comer a tu perro luego de haber hecho mucho ejercicio, esto puede propiciar una torsión gástrica y representa una urgencia quirúrgica. La forma granular del vómito es un tanto más líquida, parece café con leche, presenta gránulos de comida parcialmente digerida y podría presentar sangre. Si tu perro presenta este tipo de vómito de manera aislada, puedes observarlo en casa y ver cómo evoluciona. Pero si repite o es frecuente, llévalo al veterinario. La variedad líquida del vómito, no está relacionada con la ingesta de alimento, puede ser líquido, viscoso o espumoso, su color suele ser amarillo, verdoso o claro, también puede contener flemas; si tu perro presenta este vómito, es mejor llevarlo con el veterinario en su primera aparición.

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En resumen: no tienes que salir volando al veterinario ni entrar en pánico cuando tu perro vomite. Primero guarda la calma, pierde el asco y observa las características del vómito o mejor aún tómale una FOTOGRAFÍA que pueda servirte para la siguiente recomendación. En segundo lugar piensa si le diste un alimento distinto, un premio nuevo, si anduvo mordisqueando plantas o probando tierra. Tercero, dale chance a que se recupere y espera un par de horas. Si tu perro deja de vomitar entonces ofrécele agua y alimentos en menor dosis. Si sigue vomitando sin parar o repite esta acción un poco más tarde entonces acude con tu veterinario con las fotografías y muestras del vómito de ser posible.

Si tu perro asiste a Dog Dog, no te espantes si te reportan que vomitó. Ya viste que tiene muchas causas. En Dog Dog Encaminando a Tu Perro estaremos en contacto inmediato contigo si tu amigo peludo vomitó; sin pena te diremos los detalles del vómito y te daremos opciones para ayudarlo.

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  • Cómo preparar un botiquín básico de primeros auxilios
  • Cómo saber cuándo es una urgencia y debo salir corriendo al veterinario vs cuando puedo esperar o sacar una cita con más calma
  • Cómo reaccionar si mi perro sufre convulsiones, mordeduras, picaduras, intoxicaciones, diarreas, entre otros

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