Diagnósticos y rediagnóticos:una necesidad para un día a día perrón

Desde que Dog Dog nació, siempre tuvimos claro que si queríamos ofrecer servicios únicos, especiales y diferentes a todo lo que existía, teníamos que proponer nuestras formas, formatos y sistemas particulares; y eso hacemos.

Para ingresar a las instalaciones de Dog Dog es necesario que los perros pasen por un proceso de evaluación, en la cual no solo evaluamos las condiciones físicas y de salud de cada perro (con un chequeo físico por un Médico Veterinario), sino que evaluamos también su nivel de educación, su condición emocional y física, y su capacidad de interacción y socialización. Con base en eso, determinamos su Perronalidad y por ende, su color de placa, para saber qué días y con qué perros será ideal la convivencia y con cuáles habrá que evitarlo.
No todo es planeable y evitable, pero lo que sí, queremos evitarlo; por los perros, sus humanos y nosotros. Puedes confiar en que lo que hacemos lo reevaluamos periodo a periodo para seguir creciendo y aprendiendo de nosotros; y sobre todo, de los perros.

Perronalidad

Consideramos que 4 meses es el tiempo máximo para que si un perro cambia su Perronalidad, estemos a tiempo de detectarlo y adaptarnos. Sus gustos, elecciones, comportamientos, e incorporación de nuevos aprendizajes.
Al tener contacto constante con nuestros [email protected] [email protected], vamos aprendiendo y creciendo juntos, pero cuando nos separamos, existe la posibilidad de que sin darnos cuenta (nosotros) el perro adquiera un nuevo comportamiento que pueda alterar al comportamiento anterior o a otro perro; y eso podría ocasionar un momento incómodo.
Es por eso, que nos pusimos la regla, desde que iniciamos Dog Dog, que todo perro que ingresa al Hotel, al Dog Club, ExtraordinaryDay, Dog&Breakfast o Excursiones, deberá mantener una constancia en sus visitas, no mayor a 4 meses.

Dividimos la perronalidad en 2 partes:

La parte estática, que es aquella que nace con el perro. Por su raza o mezcla de razas y sus características propias, o sus padres o su crianza.

Pero la parte dinámica, es la que nos interesa y la que evaluamos en los rediagnósticos (diagnósticos que realizamos a los perros que no nos visitan por más de 4 meses). Esta parte es aquella comprendida por las experiencias vividas por el perro. A lo que está expuesto en su día a día, lo que aprende y puede generar un cambio en su Perronalidad®. Porque al igual que nosotros, los perros cambian, y la mayoría de las veces, lo hacen por lo que viven.

Lo que buscamos es actualizarnos. Es un ¡Hola! ¡Cuéntame qué pasó el último tiempo! ¿Te sigue gustando que te acaricie la panza o ahora te molesta? ¿Y sigues prefiriendo los huesos a los premios?

Sentimos un enorme placer pero a su vez responsabilidad de cuidar a los perritos, y la forma que encontramos, que colabora con lo que queremos, es la posibilidad de o no separarnos, no perder contacto, o, si lo hacemos, poder tener un encuentro de actualización para planear las nuevas actividades.

Entendemos que no lo hayas escuchado, que se te haga raro, pero te pedimos que así como confías en nosotros al irte de vacaciones o al encargarnos el entrenamiento de tu perro, que confíes también en esto. Nuestros horarios, esquemas e instalaciones y rutinas, giran en torno a los perros.

Si quieres evitar los rediagnósticos, te invitamos a realizar visitas frecuentes o a elegir algunas de nuestras actividades o eventos especiales para no perder contacto.
Siempre es un gusto vernos, y volvernos a ver, y volvernos a ver.

Te agradecemos tu tiempo, te pedimos que por favor marques esta casilla aceptando la información y cualquier duda o comentario, aquí seguimos, juntos en las patas de tu perro.
Si tienes dudas o comentarios contáctanos en[email protected]